| El cortijo de Malapié está situado en la provincia de Sevilla, entre las montañas de Sierra Morena y el río Guadalquivir. La zona goza de un suelo fértil, rico en agua y un clima soleado. El nombre de la finca proviene del cercano Castillo de Malapié, una fortaleza en ruinas de origen árabe. Aún hoy no es raro encontrar restos íberos, romanos o islámicos, cuando se arán los campos.
Malapié es una pequeña empresa familiar. La finca tiene una extensión de150 hectáreas. Parte de ella está dedicada a la agricultura y parte a pastos, tenemos ovejas y cerdos ibéricos y desde hace muchos años se obtienen aceitunas, naranjas y miel, que se venden localmente. Hasta hace poco tiempo Malapié era también conocida por su ganadería brava. Aún queda el tentadero en medio de un campo de naranjos como recuerdo.
Durante los últimos años nuestra familia se ha esforzado en modernizar los métodos tradicionales de cultivo, haciendo posible un incremento en la producción, pero al mismo tiempo manteniendo la alta calidad y respeto al medio ambiente. |